La familia Castillo de Montijo vive atrapada entre el peso de su pasado y las convulsiones de su país. Don Federico, huérfano español, y Doña Fatimah, fugitiva musulmana, fundan una dinastía marcada por el lema ``La familia primero``. Sus descendientes, privilegiados y rotos a la vez, tratan de mantener el legado mientras Filipinas atraviesa tres épocas decisivas: la ocupación japonesa, la dictadura de Marcos y la guerra contra las drogas.