La buena literatura nos habla de amor o de guerra. A veces, de ambos.
Australia, 1946. Cuando el barco toca puerto en su penúltima escala, el destino de María y Serguéi queda sellado. La esperanza y el alivio de olvidar el pasado dan pie a la complicidad y, enseguida, al amor. Ahora, tal vez, ambos tengan una segunda oportunidad...
A finales de los años veinte, María dejó atrás las playas de l’Escala para estudiar en Barcelona. Pero pronto se interesará por el ideario comunista y la lucha de clases, y la política ocupará casi toda su vida. La Guerra Civil la llevará a Madrid, donde conocerá a Collin, un soldado británico de las brigadas internacionales, y posteriormente a Inglaterra. No podía imaginar que allí también la alcanzaría la guerra, esta vez una mucho más grande y destructiva... Y es la misma guerra que, al otro lado de Europa, convertirá a Serguéi, un joven miembro de las juventudes comunistas, en un soldado al servicio de su país. Pero para entonces ya habrá perdido su fe en el sistema y no le quedará mucho por lo que luchar cuando caiga prisionero del ejército japonés.